Alberto Andrés Alonso, popularmente conocido como "TERETE", fundó a finales del siglo XIX junto con el asador de corderos su propia bodega en el mismo lugar donde hoy se encuentra, ya que para él resultaba el complemento ideal para una gastronomía de alto nivel.
Para que todo resultase perfecto, tanto en la elaboración como en la crianza de sus vinos, "TERETE" ubicó la Bodega en el barrio más típicamente vinícola de Haro, el de "las Cuevas", que junto con el de "la Estación" fueron los pilares donde se asentó el potencial vinícola de esta "capital de los vinos finos de Rioja".
La saga de los "TERETE" ha tenido siempre a orgullo seguir los pasos de su fundador y, naturalmente, ha sido uno de sus miembros, ALBERTO GUTIERREZ ANDRES, quien sin perder de vista la metodología artesanal que aplicaba su abuelo en 1877, realizase la bodega de hoy, aplicando lógicamente la moderna técnia al uso.
Alberto Gutierrez Andrés, tercera generación de los "TERETE", siente hoy el orgullo y la responsablilidad de poseer una cotizada Bodega registrada en el Consejo Regulador de la D. O. Calificada Rioja, legado de aquella fundacional.